FERRAN MARTINEZ. MUNDO DEPORTIVO
Victoria trabajada de la selección española en un partido muy exigente ante Uruguay, que certifica la clasificación de España para los dieciseisavos de final como primera de grupo y la eliminación de los de Bielsa. Un triunfo sin brillo, pero suficiente, por la mínima en el Estadio de Guadalajara gracias a un gol de Álex Baena tras un grave error de Muslera antes del descanso. El encuentro terminó con mucha tensión y la expulsión de Cannobio en el tiempo añadido.
Ahora, la Roja pone ahora rumbo a Los Ángeles, donde se enfrentará a Austria o Argelia, aunque todo apunta que sin Yeremy Pino, que podría perderse lo que queda de Mundial por lesión en la clavícula, y veremos cómo llega Nico Williams, que acabó con molestias.
A pesar de que en la previa dijo que no tocaría demasiado el once, De la Fuente cambió a dos de los futbolistas que mejor le habían funcionado ante Arabia. Dejó fuera a Porro y Olmo, dos piezas clave del ecosistema que acompañó a Lamine Yamal, y a España le volvió a costar generar.
Uruguay recurrió a su libreto de siempre: encerrados juntos atrás, transiciones rápidas, garra y una presión agresiva personificada en Cannobio. El extremo charrúa dejaba un recado al futbolista español de turno cada vez que iba a la presión. "Es fútbol", le respondió cuando le advirtió Elfath, árbitro de la MLS al que le vino grande el partido.
España volvió a caer en un juego horizontal y algo lento, el mismo que ya le penalizó en la primera parte ante Cabo Verde. Apenas inquietaba a Muslera, de nuevo titular a pesar del debate generado por su mala actuación en el segundo partido. El veterano guardameta apenas había intervenido: solo tuvo que blocar un centro desde la izquierda que Oyarzabal llegó a rozar y alguna acción por arriba a balón parado. Poco más.
Uruguay solo había generado dos acciones ofensivas. La primera nació de un error de Unai Simón en una salida por alto que dejó un balón muerto en el área pequeña y que Oyarzabal acabó despejando. La segunda fue un disparo lejano de Bentancur que se marchó por encima del larguero. Sin embargo, cuando España se quedó momentáneamente con diez jugadores porque Oyarzabal había sido atendido y el árbitro le obligó a salir del campo durante un minuto, una jugada marcada por tres faltas consecutivas no señaladas sobre Pedri, Merino y Lamine terminó convirtiéndose en el primer gol español al final del primer tiempo.
El balón acabó dentro del área en poder de Baena, MVP del encuentro. El extremo del Atleti remató cruzado, aunque mordido. Parecía una acción sencilla para Muslera, pero el guardameta charrúa terminó empujando el balón en la portería con otro error de peso que lo sentenció. De hecho, Bielsa lo cambió al descanso por Rochet.
España, sin embargo, no mejoró tras el gol y tampoco hubo nadie calentando ni antes ni durante el descanso. Eso sí, al cuarto de hora de la reanudación, con el partido descontrolado y Cannobio y compañía repartiendo cada vez más, De la Fuente movió ficha. Entraron Olmo y Fabián por Merino y Pedri, cazado en varias ocasiones.
El egarense, picado y con ganas de reivindicarse, protagonizó dos acciones consecutivas nada más saltar al campo. La primera, un eslalon que acabó en otra falta no señalada en la frontal. La segunda, un remate que no pudo conectar con precisión y se marchó alto.
El partido subió de tono en los últimos minutos, ya con Ferran de 9 y Pino y Williams en las bandas para que descansara Lamine. El azulgrana se vació durante los 76 minutos que estuvo sobre el campo. Los de Bielsa iban con todo: necesitaban ganar porque un punto solo les servía para acabar entre los ocho mejores terceros.
Pero la mejor ocasión del segundo tiempo fue para la Roja, ayer de blanco. Ferran Torres controló en la frontal y el Tiburón, que necesita el gol, disparó con todo. El larguero evitó el tanto y sus compañeros respondieron animándolo.
En el campo, cada vez más tensión. Cannobio, impotente y eliminado, acabó expulsado en el añadido por una dura falta sobre Cubarsí. En la grada de Guadalajara, el público cantaba 'Cielito lindo'. “Canta y no llores” para los celestes, que siguen sin ganar a España: seis victorias para los españoles y cinco empates. También se escucharon gritos de “¡Cabo Verde, Cabo Verde!”, segunda de grupo, mientras crecía la tensión con la afición charrúa, que se veía ya volviendo para casa. Los de De la Fuente, en cambio, pusieron rumbo a Los Ángeles como primeros de grupo.














