NACHO SANCHEZ / EVA SAIZ / PIERRE LOMBA. EL PAIS
Con 6.600 hectáreas calcinadas y tras una noche favorable —sobre todo, por un menor viento—, el dispositivo que lucha contra el fuego en Los Gallardos (Almería), pasa de la defensa al ataque: así lo ha confirmado en una comparecencia este sábado el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, que ha defendido que la “mejora significativa” de las condiciones meteorológicas, con viento muy débil y una humedad relativa del 50%, abre a los 500 efectivos que están trabajando sobre el terreno “por primera vez una ventana de oportunidad”. Ha sido el mensaje que ha repetido sobre el terreno el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, que ha destacado la coordinación entre las administraciones en el combate.
A los 12 fallecidos confirmados —no se han localizado nuevos cadáveres durante las batidas que ha realizado la Guardia Civil— se suman 23 personas “no localizadas”. Desde la Junta de Andalucía prefieren usar este término antes que el de desaparecidos, porque, según el consejero de Emergencias, “en algunos casos se trata de llamadas de personas que hacía años que no estaban en contacto con las personas sobre las que han alertado”. De momento, se han puesto siete denuncias por desaparecidos ante el instituto armado, según han confirmado Sanz y Bolaños, que ni siquiera coinciden con las 12 víctimas mortales. Se mantienen asimismo las 1.448 personas evacuadas, 164 de las cuales están realojadas en puntos habilitados por la administración andaluza.
Las muestras biológicas extraídas a las 12 personas fallecidas en el incendio forestal ya se encuentran en Madrid para su análisis genético y posterior identificación, según ha informado oficialmente la Guardia Civil. Las muestras fueron trasladadas en helicóptero durante la tarde-noche del viernes hasta la Dirección General de la Guardia Civil, donde los especialistas del departamento de Biología del Servicio de Criminalística se encargarán de determinar la filiación de las víctimas. En paralelo, la policía judicial ya ha tomado muestras de ADN a los familiares desplazados a la zona para poder cotejarlas con los perfiles obtenidos de los restos mortales, según confirman a Efe fuentes próximas al caso.
















